Bremaneur
domingo, enero 23, 2005
 
Defensa

Esta página no responde a ningún intento de expiación. En este mensaje pretendo mostrar a la gente –aquella que no ha podido leer todos los mensajes que envié en su día al blog que me censuró, es decir, a todo el mundo- cuáles fueron los hechos. Esto es una defensa. Que no me callen. Mi intención es contar lo que pasó, porque en ningún sitio se puede leer. Por supuesto, no en el lugar del crimen. De los crímenes. Ya he pedido disculpas a quienes tenía que pedirlas. Aquí se reiteran.

Lo ideal para que la gente se haga una idea de lo ocurrido sería transcribir cronológicamente todos los posts que han dado lugar a esta historia. Que cada uno sacara después sus conclusiones. Lamentablemente faltan muchos textos. Para poder contar lo ocurrido tengo que resumir, puntualizar, explicar. Vamos allá.

Hace unos días entré en un blog y comenté un mensaje. Fue borrado por el administrador. Después de quejarme y de que mis quejas fueran igualmente eliminadas por la misma persona escribí varios mensajes en los que me dedicaba a llamarle nazi y a reclamar mi libertad de expresión –a denunciar su censura- en un medio que, en principio, y sin que se avise de lo contrario, está abierto a todo el mundo. Hay gestores de blogs, como éste, que permite limitar el acceso a los comentarios.

Una persona, habitual en los comentarios de dicho blog, se quejó de los que yo había hecho y me insultó. Mi reacción fue demencial y desproporcionada. Basándome en un estúpido derecho moral repliqué sus insultos con exageración, tirando por el camino más fácil, entrando por la puerta grande: su condición de mujer.

Posteriormente alguien copió esos insultos –no fueron censurados- en el blog de Arcadi Espada. Lo hizo varias veces. Saña, obsesión y odio camuflados bajo reclamaciones de justicia. Moral barata, la que sirve de disfraz.

Hubiese colgado este mensaje en mi página web, pero prefiero utilizar el formato de blog para permitir que aquellos que lo crean necesario puedan enviar sus comentarios. Por supuesto no voy a eliminar ninguno de los mensajes. Si fuera esto un club cerrado podría utilizar otras herramientas para expresarme. Los blogs de Blogspot permiten que los comentarios sólo los envíen usuarios registrados, o a usuarios previamente autorizados por el administrador. Aquí cada uno es libre de escribir lo que le dé la gana. Que cada cual asuma su responsabilidad. Este blog es la asunción de la mía, ni más ni menos.

Esto no es un weblog, pues sólo habrá un mensaje dedicado a este tema. Es todo lo que tengo que decir. Mi sitio, mi lugar, está donde me han dejado un hueco para expresarme a mi gusto: http://www.arcadi.espasa.com/


Qué ocurrió

Un día entré en la página de Diariogratis y vi que entre los comentarios más leídos había uno dedicado al llamado Plan Ibarretxe. Entré a leerlo. El comentario estaba en un blog que ya conocía y al que entraba muy de vez en cuando. El comentario no me gustó e hice una crítica en el espacio habilitado para ello. Mi texto fue borrado. Envié otros comentarios diciendo lo que pensaba al respecto. Fueron borrados. Mi primer comentario iba con el nombre con el que firmo siempre en los foros donde participo: Bremaneur. Lo acompañaba mi dirección de correo electrónico.

El administrador del blog ya me conocía de antes, ya me había censurado antes. Error 1: insistir. Sabía dónde me metía. Los siguientes mensajes fueron enviados sin el correo electrónico. Todos fueron borrados hasta que envié otros mensajes acusando al administrador de nazi. Éstos iban firmados por lemas ("Me censuran", "Das asco", "Das pena"). Esto es debido a que si enviaba un mensaje bajo Bremaneur, éste quedaba bloqueado y no se enviaba. Intenté con otras palabras y los mensajes fueron enviados. Estos comentarios fueron respondidos por personas que suelen entrar en el blog. Pregunté al administrador por qué me censuraba. Borrado. Respondí a las personas que se quejaban de mi actitud. Les pregunté qué pensaban de la censura. Algunos de estos mensajes fueron borrados. Otros no. A estos respondió una persona, M., insultándome. Respondí con brutalidad, de manera estúpida y demencial. Esto es así. ¿Qué me movió a hacerlo así?. Es ocioso intentar explicarlo: no admito justificaciones, asumo mi responsabilidad. Me creo lo suficientemente inteligente y sensato como para poder haber evitado en su momento el envío de ese mensaje.


El insulto

Como he dicho más arriba, el insulto fue demencial y desproporcionado. Fue un tiro lanzado al blanco más fácil: M. es una mujer. Un par de días después de lo ocurrido le envié un correo electrónico disculpándome por mi actitud. Vuelvo a reiterar aquí mis disculpas y las amplío a todas aquellas mujeres que se puedan sentir también insultadas (sé que es así). Inmediatamente después de haber insultado a M. envié un correo a una amiga -una amiga excelente- diciéndole que había perdido la cabeza en el blog del que estoy hablando. Me di cuenta enseguida de mi error y de mi estupidez. Lo siento.


Prosigo: ataque terrorista

El administrador del blog, esa persona a la que me he referido en varias ocasiones como "el nazi", envió una carta a los administradores de Diariogratis pidiendo protección ante lo que el llamó "acoso cibernético" y "posible ciber terrorismo [sic]". Comentaba en ese mensaje que mi IP estaba enmascarada y que "al parecer", yo usaba "una especie de espejo", una IP en la que variaban los últimos dígitos.

No tengo ni idea de IPs, ni de informática de redes. Escribo desde varios ordenadores, dependiendo de dónde me encuentre, y no sé qué es "una especie de espejo", ni sé cómo se enmascara una de esas IPs. No soy un hacker.

Envié varios mensajes al "post" en el que el administrador reproducía dicha carta. Todos fueron borrados. M. llega a decir que había entrado pensando en encontrarse más mensajes míos y se alegra de que hayan sido borrados.

El último comentario en esos días fue hecho por otro habitual, J.A. Respondí a ese mensaje (amablemente, huelga decirlo) y el mensaje fue borrado. No sólo eso. Recibí en mi correo el siguiente texto, que después fue reproducido en el blog de marras:


La amenaza

Respeto, como es obvio, la sintaxis. Me permito sólo encubrir mi nombre y el nombre de quien envió el correo.

Sr. S[...] C[...] C[...],
alias “Bremaneur”

Creo que no será necesario que me presente. Sabe usted perfectamente quién
soy yo.

Sucede que ahora yo también sé quién es usted.

Durante tiempo, meses, usted ha estado usando el anonimato para hacerme
objeto de un continuo acoso cibernético. Allá donde me ha encontrado en la
Red me ha insultado, injuriado y vejado. Incluso se ha permitido
bombardear mi bitácora con sus obscenidades.

Esta situación debe cesar inmediatamente, o las consecuencias para usted
serán de importancia. Estoy en condiciones de garantizárselo.
Como le decía, “Bremaneur” tiene ya identidad personal. Ya no es sólo un
seudónimo, y por tanto, se convierte en alguien a quien se pueden exigir
responsabilidades en términos legales. Me he asesorado bien al respecto.

Para convencerle de que está plenamente identificado, le daré algunos
datos que le ayudarán a despejar sus dudas.

Su nombre es S[...] C[...] C[...]. Vive y trabaja en la ciudad de Munich [sic],
en Alemania, donde reside desde hace aproximadamente 30 años. Para su
actividad en Internet usa la IP de la empresa ISP Service AG, calle
Helene-Wessel-Bogen, 11, de Munich [sic], Alemania; deduzco de ello que este [sic] es
su centro de trabajo. El correo electrónico desde el que remite todos sus
mensajes es bremaneur@gmx.net. Creo que con esto basta por ahora.

Entre el 16 y el 17 de enero últimos, usted estuvo bombardeando mi
bitácora con mensajes insultantes y obscenos. Su pertinacia, obsesión o
simplemente estupidez, le llevó a sostener el ataque durante cuarenta y
ocho horas: cada vez que yo borrada sus mensajes, usted volvía a enviar
otro. No cabe pues aducir [sic] ofuscación momentánea. Si algo me ha demostrado
usted a lo largo de los meses en que he tenido que soportarle, es que es
una persona metódica en su proceder delictivo.

Del contenido de esos mensajes he dejado una muestra en un post mi
bitácora [sic]. Allí no sólo me ofende a mí, sino que lanza obscenidades contra
quien se atrevió a contestarle afeándole su conducta.

A partir de aquí decidí pasar a la acción. Gracias a la colaboración de
Ferca Network, empresa que gestiona Diariogratis, he podido bloquear el
acceso de su IP a mi bitácora y, lo que por razones obvias es mucho más
importante, identificar su procedencia y, por tanto, identificarle a usted
plenamente. Hay además testigos que, en tanto que visitantes de mi
bitácora, atestiguarían acerca del contenido de sus mensajes. Por lo
demás, en el archivo del foro de la bitácora [sic] de Arcadi Espada, donde
comenzó usted su persecución contra mí, ha dejado usted suficientes
insultos e injurias lanzados en contra mía y de otras personas como para
reforzar la presentación de la denuncia.

Evidentemente, debería denunciarle de inmediato ante la Unidad de Delitos
Informáticos de la policía. Es lo que me recomiendan personas allegadas y
expertos legales. No es una amenaza vana. Con lo relatado hasta aquí, creo
que incluso usted es consciente de que ha incurrido en responsabilidades
legalmente exigibles.

Por lo demás, no creo necesario llamar su atención sobre los efectos
inmediatos que tendría esa denuncia cuando fuera conocida por la empresa
para la cual usted trabaja, y cuya IP ha estado usando en acciones de
acoso contra mi persona. Como usted probablemente sabrá, en Alemania
existen precedentes severos respecto a las consecuencias habidas para el
empleado inculpado en casos semejantes.

Sin embargo, no pienso denunciarle por el momento. Usted y yo somos muy
diferentes, afortunadamente para mí. Pero quiero que sepa que puedo
hacerlo, que tengo todo lo necesario para ponerle en manos de la policía y
que lo haré sin vacilar un instante si usted persiste en la conducta de
acoso hacia mí.

Espero que a partir de recibir [sic] este escrito, desaparezca usted para
siempre de mi vida.

En caso contrario, aténgase a las consecuencias.

J[...] P[...]


Algunas precisiones

La primera, la más importante, es que la publicación de este mensaje es de por sí un delito penado con prisión, según el Código Penal vigente. Yo no soy este señor, afortunadamente para mí, como él diría. No me asesoro. No paso a la acción. No amenazo en vano. No provocaré consecuencias de importancia. No exigiré responsabilidades legales. No llamaré a testigos. Evidentemente, no le denunciaré de inmediato ante la Unidad de Delitos Informáticos de la policía. No hablaré con personas allegadas ni expertos legales. Sí agradecería que este señor eliminara mi nombre de su blog.

Pasemos al mensaje:

Sucede que ahora yo también sé quién es usted.

Siempre ha sido fácil saber quién soy, él sabía mi correo y además en el blog de Arcadi Espada tengo un perseguidor que se ha dedicado a dar datos míos. Allí están.

Durante tiempo, meses, usted ha estado usando el anonimato para hacerme objeto de un continuo acoso cibernético.

No. Ni anónimo, ni acoso.

Allá donde me ha encontrado en la Red me ha insultado, injuriado y vejado. Incluso se ha permitido bombardear mi bitácora con sus obscenidades.

En algunos sitios le he insultado. Pero no sólo. Si lo he hecho es porque antes he hablado con él y él ha borrado mis comentarios.

Esta situación debe cesar inmediatamente, o las consecuencias para usted serán de importancia. Estoy en condiciones de garantizárselo.

Sin comentarios.

Como le decía, “Bremaneur” tiene ya identidad personal.

Siempre la ha tenido.

Ya no es sólo un seudónimo, y por tanto, se convierte en alguien a quien se pueden exigir responsabilidades en términos legales. Me he asesorado bien al respecto.

Responsabilidades en términos legales. Bien asesorado. Bien, pero no perfectamente asesorado.

Para convencerle de que está plenamente identificado, le daré algunos datos que le ayudarán a despejar sus dudas.

No hacía falta convencerme de nada. No me he escudado en el anonimato.

Su nombre es S[...] C[...] C[...]. Vive y trabaja en la ciudad de Munich [sic], en Alemania, donde reside desde hace aproximadamente 30 años.

Cómo ha podido llegar este señor a estas conclusiones es algo que desconozco. No vivo en Múnich. No trabajo en Múnich. Tengo 28 años, por lo que veo difícil residir, y mucho menos trabajar, en una ciudad, sea la que sea, desde hace tres décadas. Imposible. ¿Mi nombre lo ha dado la IP? Si no es así, ¿es eso anonimato? Sé que a través de Bremaneur se llega a mi nombre. Google.

Para su actividad en Internet usa la IP de la empresa ISP Service AG, calle Helene-Wessel-Bogen, 11, de Munich [sic], Alemania; deduzco de ello que este [sic] es su centro de trabajo.

Pésima deducción. Mal asesorado. Imagino que esta IP pertenece a la empresa que gestiona el servidor que me permite conectarme a internet. Imagino que miles de alemanes se conectan a través de ISP Service AG. De hecho hay gente que se ha conectado a mi página web desde ISP Service AG. De todas maneras quiero dejar claro que, efectivamente, yo envié los mensajes.

El correo electrónico desde el que remite todos sus mensajes es bremaneur@gmx.net. Creo que con esto basta por ahora.

Efectivamente. ¿El correo lo ha sacado de la IP? ¿O lo ha sacado de los mensajes que he enviado? ¿Es eso escudarse en el anonimato?

Entre el 16 y el 17 de enero últimos, usted estuvo bombardeando mi bitácora con mensajes insultantes y obscenos.

No sólo. No se olviden de esto, por favor.

Su pertinacia, obsesión o simplemente estupidez, le llevó a sostener el ataque durante cuarenta y ocho horas: cada vez que yo borrada sus mensajes, usted volvía a enviar otro.

Principio básico de la libertad: que no te hagan callar.

No cabe pues aducir [sic] ofuscación momentánea.

Sí en el insulto a M. Pero yo no hablaría de "ofuscación momentánea". Yo no digo esas cosas. Como he comentado, asumo mi resposabilidad y me doy cuenta de mi estupidez.

Si algo me ha demostrado usted a lo largo de los meses en que he tenido que soportarle, es que es una persona metódica en su proceder delictivo.

¿He cometido delitos antes? No. ¿Metódico? No. Dejé una ristra de mensajes. Punto.

Del contenido de esos mensajes he dejado una muestra en un post mi bitácora [sic]. Allí no sólo me ofende a mí, sino que lanza obscenidades contra quien se atrevió a contestarle afeándole su conducta.

Afeándole. Bueno.

A partir de aquí decidí pasar a la acción.

Seguimos en el mensaje de este señor.

Gracias a la colaboración de Ferca Network, empresa que gestiona Diariogratis, he podido bloquear el acceso de su IP a mi bitácora y, lo que por razones obvias es mucho más importante, identificar su procedencia y, por tanto, identificarle a usted plenamente.

Ya le he dicho que era más fácil. Google.

Hay además testigos que, en tanto que visitantes de mi bitácora, atestiguarían acerca del contenido de sus mensajes.

Falso. Dudo que haya un sólo testigo que pueda declarar acerca de los mensajes eliminados.

Por lo demás, en el archivo del foro de la bitácora [sic] de Arcadi Espada, donde comenzó usted su persecución contra mí, ha dejado usted suficientes insultos e injurias lanzados en contra mía y de otras personas como para reforzar la presentación de la denuncia.

Reforzar. Bueno.

Evidentemente, debería denunciarle de inmediato ante la Unidad de Delitos Informáticos de la policía.

Delito. Delito informático.

Es lo que me recomiendan personas allegadas y expertos legales.

Recomendaciones. ¿También acerca de este mensaje?.

No es una amenaza vana.

Sin comentarios.

Con lo relatado hasta aquí, creo que incluso usted es consciente de que ha incurrido en responsabilidades
legalmente exigibles.

Sin comentarios.

Por lo demás, no creo necesario llamar su atención sobre los efectos inmediatos que tendría esa denuncia cuando fuera conocida por la empresa para la cual usted trabaja, y cuya IP ha estado usando en acciones de
acoso contra mi persona.

Repito: no trabajo para esa empresa. Espero que no se le ocurra denunciarme ante mi casero, si es que envié estos mensajes desde casa, o ante los dueños del cibercafé, si es que me conecté desde allí.

Como usted probablemente sabrá, en Alemania existen precedentes severos respecto a las consecuencias habidas para el empleado inculpado en casos semejantes.

No, no lo sé. Mi ignorancia sobre estos temas es extraordinaria.

Sin embargo, no pienso denunciarle por el momento.

Sin ironías: me alegro.

Usted y yo somos muy diferentes, afortunadamente para mí.

Sin ironías: me alegro.

Pero quiero que sepa que puedo hacerlo, que tengo todo lo necesario para ponerle en manos de la policía y
que lo haré sin vacilar un instante si usted persiste en la conducta de acoso hacia mí.

Espero que este señor no considere este mensaje como otro acoso. Soy un intrépido, pues este señor da muestras de no comprender según qué cosas y es posible que lo entienda así, como un acoso. Repito: es una defensa ante sus amenazas. Defensa basada en una exposición de hechos, y en algunas argumentaciones.

Espero que a partir de recibir [sic] este escrito, desaparezca usted para siempre de mi vida.

En caso contrario, aténgase a las consecuencias.

J[...] P[...]

Sin comentarios.


Esto es todo

Creo que esto es todo lo que tenía que decir. Precisiones y disculpas. Disculpas a M.; disculpas a todas las personas a las que ofendiera ese insulto despreciable; disculpas al admirable Arcadi Espada, que siempre me dejó hablar en su blog, que nunca borró ni un mensaje, y a quien estaré siempre agradecido por muchas cosas; disculpas a la gente que lee su blog, especialmente a F.P.G., M.P. y F.O.L.; disculpas a mis amigos del blog, quienes me han apoyado y a quienes nunca podré agradecer su ayuda como realmente merecen. Gracias.


Comments:
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
 
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He presenciado este rifirrafe desde el comienzo. Fui testigo de la rapidez con que Joaquim desenfundaba el apelativo fascista contra quien mantenía opiniones contrarias a la suya: no me extraña su actitud actual.
También lo fui de la brillante y desaforada mala hostia con que Bremaneur suele escribir. Personalmente apenas si coincido con sus ideas, pero me divierte y me gusta su exagerada forma de ser. Siempre estaré de parte de quien me haga reir. Disculpas aceptadas
 
Gracias por su comentario. He enviado esta dirección al blog en cuestión, pero el administrador ha borrado el mensaje. Creo que sería una deferencia darles a sus lectores la oportunidad de leer el otro punto de vista, pero este señor, efectivamente, desenfunda.

Gracias de nuevo.
 
Bremaneur, eres una rata infecta. Eso de que tienes 28 años no se lo cree ni la puta de tu madre.
 
Pero bueno... no se quien es el deslenguado que se mete con mi tía osea tu madre pero efectivamente en 2005 tenías 28 años... caramba no se bien si me he enterado de algo pero aquí estoy de cualquier modo dime si tengo que ir rodillo en mano;-)
Bss
 
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